Música Clásica: lo esencial (V)

Ahora voy a explayarme en mi género favorito: el sinfónico. Pues veamos cómo viene la historia, en el periodo del clasicismo se define la forma, plan que ordena las ideas musicales del compositor, así fue como tomo cuerpo la forma sonata, ampliamente explicada en un anterior post.
Por que es tan útil definir la forma sonata? Veamos como se relacionan los géneros: (al menos a grosso modo

Forma SONATA -> Sonata instrumental (un intérprete) [3 movimientos]
Forma SONATA -> Sonata de cámara (2 a 10 intérpretes) [4 movimientos]
Forma SONATA -> Concierto (solista y orquesta) [3 movimientos]
Forma SONATA -> Sinfonía (orquesta) [4 movimientos]

En términos generales, la sonata es el modelo que siguen casi todas las otras formas.
Pues bien, en el clasicismo aparece la clásica sinfonía con un esquema de cuatro movimientos (cabe recordar que se denomina movimiento, con número romano, a cada una de las partes en las que se divide el concierto, la sonata o la sinfonía únicamente).
Casi todas las sinfonías siguen este esquema de cuatro movimientos, aunque también hay sinfonías de un movimiento (la sinfonía 7 de Sibelius), de dos movimientos (la octava de Schubert) de tres (la Sinfonía 3 de Dvorak) de cinco (la sinfonía 9 de Shostakovich), de seis (sinfonía 3 de Mahler).
La mayoría de las sinfonías de cuatro movimientos siguen un orden muy claro y bien establecido. Supongamos que estas a punto de entrar a la sala de conciertos donde se interpretara una sinfonía, si conoces la forma y el plan interior de la obra, podrás hacer una mejor “lectura” de la obra y tener un mayor grado de apreciación, así que veamos como va una clásica sinfonía: 

El primer movimiento siempre es un Allegro (algo serio). Los temas de estos movimientos suelen ser los mas conocidos, como el primer movimiento de la archi-conocida 5ª de Beethoven, o el de la 40 de Mozart o el Allegro con brio de la 25 de Mozart. El de la 4ª de Mendelssohn también es muy conocido, es una sinfonía cuasi-primaveral.

El segundo movimiento es un Adagio o un Andante, es calmo y lento, los temas son melancólicos como por ejemplo el de la 4ª de Tchaikovsky, o a veces narran una historia de amor como el 2o. movimiento de la 9ª de Dvorak, o una procesión fúnebre como el de la 3ª de Beethoven, otras veces sólo transmiten una sensación de armonía y felicidad como el allegretto de la 7ª de Beethoven. Generalmente en este movimiento es cuando el público se duerme, muy a sabiendas de este hecho, el padre de la Sinfonía: Joseph Haydn incluyó en el segundo movimiento de su sinfonía 94, golpes de timbal y orquesta para que el somnoliento oyente pegue un salto en su asiento.
El tercer movimiento suele ser un Menuetto en las primeras sinfonías clasicistas o un Scherzo (juego, broma) en las sinfonías del romanticismo. Un Scherzo es mas ágil y virtuoso, Beethoven lo utilizo en su 9ª sinfonía como segundo movimiento, pero dejando de lado al gran Beethoven que disfrutaba confundiendo a los amantes del clasicismo, los terceros movimientos tienen su origen en danzas, como su nombre lo indica, como ejemplo esta el Menuetto (basado en un minué) de la sinfonía 80 de Haydn, o la hermosa danza eslava de la 7ª de Dvorak, otro 3er movimiento memorable es el de la 6ª de Tchaikovsky (que la gente siempre aplaude como si fuese el final de la obra)
NOTA IMPORTANTE: no se aplaude entre movimientos porque los aplausos “cortan” la obra…  A MENOS de que un movimiento te haya gustado muchísimo y no te puedas contener de la emoción y aplaudas, lastimosamente mucha gente no se da cuenta de este pequeño detalle…
… Y finalmente el Finale, que puede ser un Rondó o un Allegro, los compositores siempre quieren dar un gran final a sus sinfonías, por lo que el movimiento final siempre es rápido y muchas veces se recapitula toda la sinfonía. Estos finales son los mas memorables, como el de la 9ª de Dvorak… simplemente genial, otro final maravilloso es el de la 4ª de Brahms en la que hace 31 variaciones (32 contando la coda y el final) a partir del tema inicial, también hay finales estruendosos y memorables como la 4ª de Tchaikovsky, no encuentro otra mejor manera de terminar este post que con el final de la 9ª Beethoven, el coral que todo el mundo conoce…

Acerca de L. Ricardo

Hombre feliz, interesante, divertido... por supuesto inteligente... ambicioso, soñador, melómano, amante de los animales y fanático de la auto-superación, en mi tiempo libre soy un entusiasta interconectado y blogger domingero
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