Conéctate!

Estos son algunos conceptos que aprendí de Sean Stephenson:

Para que un ser humano se sienta conmovido, inspirado y seguro con otro ser humano se necesita una habilidad: saber cómo conectarse.

¿Qué es lo que esto significa? Uno sabe que está conectado con otra persona cuando puede sentir que hay un interés genuino experimentado mutuamente, la comunicación es en un nivel más profundo.

Hay una gran diferencia entre la comunicación y la conexión entre dos personas, cuando nos comunicamos apenas intercambiamos información, pero cuando nos conectamos intercambiamos nuestra humanidad. Muchos de nuestras dificultades sociales se repararían si sólo aprendemos a conectarnos un poco mejor con los demás. La malicia no puede coexistir con la sensación de conexión, incluso al sentirnos conectados con otra persona ni siquiera podemos pensar en el hecho de hacer algún mal a la persona con la que estamos.

Si tú y yo no nos sentimos conectados no te interesará lo que digo, aunque tenga el mejor consejo del mundo, tú no tendrás la menor intención en seguir mis sugerencias. Lo mismo pasaría si no te sientes conectado con tus profesores, entrenadores, consejeros, etc. Esto es casi una reacción instintiva, ni bien nos damos cuenta que no le importamos a alguien, su opinión deja de tener valor.

Ahora nos encontramos rodeados de muchísimas formas de comunicación, especialmente por el Internet, tenemos los mensajitos de texto, el e-mail, los celulares… sin embargo hay muchos que se sienten solos a pesar de tener tantas formas de comunicarse, ¿porqué es esto?  Porque no aprendemos a conectarnos. El combustible principal para que nos podamos conectar con los demás es éste: Las emociones. El espectro de emociones es vasto y muy valioso, sin las emociones la vida sólo sería una seguidilla de maniobras mecánicas,

¿Cómo podemos mejorar esta habilidad? Aquí una serie de cosas sencillas para mejorar:

– Siempre presta mucha atención a las emociones de los demás
– Cuenta una historia, que evoque emociones específicas: risa, enojo, compasión, etc.
– Haz contacto físico: un toque en la espalda, hombros o antebrazos.
– ¡Recuerda los nombres siempre!
– Llama a todos por su nombre: Para todos, uno de los sonidos más hermosos que podemos escuchar es nuestro propio nombre.
– Haz contacto visual: cuando hables mira a tu interlocutor.
– Usa expresiones faciales para expresar emoción.
– Pide una opinión: a todos les encanta expresar su punto de vista.
– Recuerda los detalles de las interacciones con cada persona, esto implica que la persona con la que estas hablando te interesa lo suficiente como para que recuerdes lo que te dijo.

Las oportunidades para conectarnos con los demás están a nuestro alrededor diariamente: En el banco, en algún café, etc. La mayoría de la gente no capitaliza estas oportunidades porque se sienten identificados con una barrera: la timidez, adivina cuál es el antídoto para esto: Conectarse! La próxima vez que salgas ten en mente esto y observa que sucede:

Primero pretende que no eres tímido, pregunta a la persona que atiende en el mostrador como estuvo su día y no termines la conversación ahí, escucha lo que te diga y pregunta por algún pequeño detalle. Puedes preguntar cosas como: “¿Qué es lo que te gusta de tu trabajo?” “¿Si pudieses tener cualquier trabajo en el mundo, cuál sería?” “¿Qué planes tienes para el fin de semana?” Talvez al comenzar a hablar sientas un poco de nervios, pero se te pasarán, no desaproveches ninguna oportunidad para conectarte. Recuerda que nunca estás demasiado ocupado para pasar por alto estas oportunidades, en realidad todos tenemos tiempo, es una cuestión de prioridades si queremos dedicarnos unos minutos diariamente a practicar esto.

Para finalizar debo recordarte que conectarse con los demás no se trata de aparentar ser perfecto y es mucho más que sólo ser amable o educado. Cuando nos conectamos con los demás nos abrimos de manera auténtica y compartimos las cosas que nos hacen humanos, lo bueno, lo malo, también es usar nuestras emociones genuinamente al escuchar a los demás, entrar al mundo de otro ser humano siendo lo mejor que puedas ser, volviendo la realidad de ambos más felices, seguras y satisfactorias. Además hay algo extra: mientras más te conectas con los que te rodean, más ayuda obtendrás de los demás.

Acerca de L. Ricardo

Hombre feliz, interesante, divertido... por supuesto inteligente... ambicioso, soñador, melómano, amante de los animales y fanático de la auto-superación, en mi tiempo libre soy un entusiasta interconectado y blogger domingero
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